Maduro declara a Jesucristo "dueño" de Venezuela en medio de la escalada de tensión con EE. UU.
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, encabezó este martes 18 de noviembre el denominado "Encuentro Binacional de Oración por la Paz" en el Palacio de Miraflores, donde leyó un manifiesto en el que declaró y ratificó a Jesucristo como “Señor y dueño” de la nación suramericana.
Este gesto, de profundo contenido religioso, ocurre en un momento de máxima presión geopolítica entre Caracas y Washington, marcada por un significativo despliegue militar estadounidense en el mar Caribe.
Miraflores, un 'Altar para Dios' en la Batalla Espiritual
El evento, transmitido por el canal estatal VTV, reunió a pastores evangélicos, la primera dama Cilia Flores y Nicolás Maduro Guerra, diputado y vicepresidente de Asuntos Religiosos del PSUV.
Durante el encuentro, Maduro afirmó que, a partir de ese día, la sede presidencial se convierte en “un altar para glorificar a Dios” y “un gran altar de oración y de fuerza”. Subrayó que, aunque la Constitución garantiza la libertad de culto, él, como ciudadano y presidente, se “radicaliza con Cristo”.
“Reconozco al único Dios real y verdadero, el único que adoro y honro, al padre, al hijo y al espíritu santo que protege y protegerá a nuestra patria”, reiteró el jefe de Estado, posicionando el acto como una parte de la "guerra espiritual por los derechos de nuestro pueblo".
Tensión Naval y Designación del Cartel de los Soles
La declaración de fe se produce mientras la tensión entre Venezuela y Estados Unidos se mantiene en su punto más álgido. Desde agosto, la Casa Blanca ha ordenado una movilización naval y aérea, que incluye el portaaviones USS Gerald R. Ford, con la justificación de una operación antinarcóticos en el Caribe. Caracas, por su parte, denuncia la acción como una “amenaza” e intento de propiciar un cambio de régimen.
El gobierno de Maduro ha respondido con ejercicios militares y amenazas de represalia. El lunes, el presidente aseguró que un ataque militar contra Venezuela sería el “fin político” de su homólogo, Donald Trump.
Además, la presión escaló con el anuncio del Departamento de Estado de EE. UU. de designar, a partir del 24 de noviembre, al Cartel de los Soles —grupo que Washington vincula con altos mandos chavistas— como Organización Terrorista Extranjera (FTO), una acusación que el Gobierno venezolano rechaza como un "invento". Pese a la retórica de confrontación, Maduro se mostró dispuesto a conversar "cara a cara" (face to face) con Trump, quien previamente había dejado abierta la posibilidad del diálogo.