Gobierno Petro apoyaría salida de Maduro sin cárcel a cambio de repetir elecciones en Venezuela
El Gobierno de Colombia, liderado por el presidente Gustavo Petro, respalda activamente un plan que busca una transición pacífica en Venezuela: la salida del poder de Nicolás Maduro, el establecimiento de un gobierno provisional y la convocatoria a nuevas elecciones presidenciales legítimas. La clave de la estrategia radicaría en una garantía de no persecución penal para el líder chavista.
La canciller colombiana, Rosa Villavicencio, confirmó la existencia y el respaldo de Bogotá a esta estrategia en una entrevista con el medio Bloomberg este martes, señalando que el propio Maduro estaría "inclinado a aceptarlo".
Una salida con inmunidad para Maduro
Según las declaraciones de Villavicencio, el objetivo central del plan es que Maduro abandone su cargo, que ocupa tras la controversial reelección de julio de 2024. El incentivo principal para el líder venezolano sería la promesa de inmunidad.
“Maduro estaría inclinado a aceptarlo. Podría irse sin necesidad de acabar en la cárcel; otra persona podría liderar esa transición y permitir elecciones legítimas”, precisó la canciller a Bloomberg, calificando el escenario como "la opción más sana" para resolver la crisis política venezolana.
Este plan surge en respuesta a las denuncias de irregularidades en los comicios de 2024, que llevaron al presidente Petro y al brasileño Luiz Inácio Lula da Silva a solicitar la repetición de las elecciones, una propuesta que Maduro rechazó inicialmente en agosto de ese año, defendiendo la "soberanía" venezolana.
El respaldo de la oposición, un factor clave
A pesar del optimismo desde Bogotá sobre la disposición de Maduro, la canciller Villavicencio enfatizó que la ejecución del plan depende del respaldo de la oposición venezolana, especialmente de figuras clave como María Corina Machado y Edmundo González, quienes contaban con un amplio apoyo de cara a las elecciones de 2024. Sin el acuerdo de los sectores democráticos, el plan de transición carecería de legitimidad.
Rechazo a la Vía Militar de EE. UU.
En este contexto de negociaciones, Colombia también se ha pronunciado categóricamente contra una posible intervención armada por parte de Estados Unidos, que actualmente mantiene un importante despliegue militar en el Caribe, justificándolo como una operación contra el narcotráfico.
Villavicencio advirtió que una acción militar de Washington, que el gobierno de Maduro ya ha calificado como una "amenaza", sería contraproducente. “Una intervención podría desencadenar una crisis humanitaria que sería muy difícil de manejar”, señaló la canciller, resaltando el riesgo de empeorar la ya crítica situación migratoria regional.
Las negociaciones buscan consolidar una ruta diplomática que evite un desenlace violento y, al mismo tiempo, garantice la soberanía venezolana con el retorno a la democracia a través de un proceso electoral transparente.